Y se hizo la luz

Cuando Ignacio Oñate te envía un correo lo abres rápido, porque sabes que te alegra el día. Si además te invita a una fiesta en alguno de los espacios que representa, también respondes rápido que sí que irás.

En esta ocasión el restaurante Araeta nos recibió con el sonido metálico del saxo y una voz que te hacía flotar sobre el césped. Justo en el momento en que caía la luz natural, se encendieron las estrellas artificiales en cascada entre los árboles del jardín.

En cada esquina había un puesto de madera integrado en el ambiente: ostras y almejas, carne a la brasa, sushi y sashimi, maestro cortador de jamón… Exquisita la comida, el ambiente y la gente que asistió al evento. Un lugar acogedor, con capacidad para 500 personas, en el que te sientes cómodo. Tú eliges sentarte en espacios privados entre setos y flores o conversar con grupos más numerosos en zonas abiertas y mesas estratégicamente colocadas.

Gracias Ignacio por ese magnífico whisky japonés con el que despedimos la noche.

go Basquing Team