Rodéate de estrellas*

Abrimos la noche con un gin tonic en la terraza del ático del hotel, frente al Guggenheim. Nos avisaron de que Eduardo nos esperaba abajo y en 15 minutos nos trasladó hasta la ladera de una montaña, frente a un cubo de cristal y madera: Azurmendi Gastronómico. Su  iluminación medida, diría incluso industrial, respetaba al resto de las estrellas.

Empezamos paseando por la huerta y visitando el invernadero. Las plantas comestibles dejaban un olor fresco en el ambiente.

Con ese aroma bajamos hasta la puerta de entrada. Un espacio colosal donde recibes el pícnic de bienvenida dentro de una cesta. Tú eliges dónde colocarte y con quién hablar; si estás de pie o sentado; si te diriges hacia tus acompañantes o haces un comentario a unos desconocidos. Un lugar pensado para cultivar la conversación, para acercarte a las personas.

 

Ya en los cafés nos entregaron unas semillas con una variedad de cebolla local que se estaba perdiendo. Con ellas, un blog donde compartir la experiencia de la siembra: el ecosistema Azurmendi. Una vez más, un lugar donde comunicarse y compartir experiencias. Un concepto que, después de vivir unos días por aquí, nosotros definimos como “muy vizcaíno”.

Gracias Eneko Atxa y todo su equipo por la sensibilidad hacia la naturaleza y la valentía de construir un sueño.

V.L.
go Basquing&Friends

*En el País Vasco existe la mayor concentración per cápita  del mundo  de estrellas Michelin. Cuatro de los ocho restaurantes que ostentan el máximo galardón de esta guía en España, se encuentran en el País Vasco.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial