Ir de pintxos

Las calles de la parte más antigua de ciudades como San Sebastián o Bilbao están llenas de bares con sus barras repletas de pintxos, mini platos que se pueden tomar prácticamente de un bocado. Esta costumbre tan antigua ha evolucionado con pintxos de alta cocina junto a cocina tradicional, incluso algunos locales buscan la especialización en un género por ejemplo en hongos, foie o anchoa. Así que fue una gozada cuando nuestro anfitrión go Basquing nos acompañó en la ruta. Antes de salir del hotel, dejó un unos trucos al grupo para no ir de turistas:

  • Elegid el pintxo o pintxos que os gusten y lo cogéis directamente con la mano. Podéis pedir una copa de vino para acompañarlo o una mini cerveza llamada zurito.
  • Hay pintxos calientes que no están a la vista, podréis leer cuáles son en una pizarra que se actualiza en función de la temporada.
  • Ir de pintxos es una tradición vasca basada en la confianza. Toma los pintxos que quieras sin pagar y, cuando hayas terminado, le dices a la persona que te ha atendido lo que has tomado para que te cobre.

Nosotros seguimos los consejos de nuestro guía y nos integramos entre los locales como unos vascos más. Así conocí a Gaizka que me recomendó la bota de vino, un artilugio hecho con tripa de cerdo donde lleva el vino al estadio de fútbol (ya que no dejan introducir vidrio). A mí no me gusta el fútbol pero no podía irme a mi casa sin seguir el consejo de un buen amigo.

E.R.
go Basquing & friends