Eguzkilore o flor del sol

Tengo que confesar que de pequeña me daba miedo lo negro. La falta de luz hacía que estuviera intranquila. Una noche mi padre apareció con una flor seca, color pajizo, diciéndome que se llamaba Eguzkilore y que hacía magia. Una flor llena de pinchos y pelillos que según él, frenaba a los malos espíritus. La colocó en la puerta de mi cuarto.

Desde luego, pinta de guerrera sí que tenía la planta, aunque yo seguía durmiendo con la lámpara encendida… Hasta que conocí a Josetxo, levantador de piedras* en Ataun. Un gigante en todos los sentidos. Competía con otro compañero, levantando y volviendo a bajar una piedra de unos 100 kg. Utilizaban solo sus brazos y cuerpo. Así estuvieron durante más de 3 horas hasta que él ganó la batalla. Después se acercó y me ofreció su mano. Era tan grande como mi cabeza. En silencio guió hasta su sidrería para compartir con nosotros tortilla de bacalao y chuletón con pimientos rojos a la brasa. Cuando llegamos a su caserío, me quedé perpleja. En mitad de la puerta brillaba con el sol de la tarde una flor seca llena de pelillos y pinchos. Me sentí feliz pensando que ya nunca más tendría que esconder la linterna debajo de la almohada. Si mi súper héroe confiaba en el poder del Eguzkilore, yo también.

Hoy es el día en que en go Basquing regalamos a nuestros huéspedes semillas de esta planta, para que puedan sembrar su hogar de paz y bienestar. Para que ellos también se sientan parte de nuestra historia.

Equipo go Basquing
Viajes a medida para grupos de ocio y empresa

 

*Levantamiento de piedra, deporte rural vasco: dos jugadores compiten por levantar un número superior de veces, piedras de diferentes formas, dimensiones y pesos determinados. En lengua vasca, a estos deportistas se les llama harrijasotzaile