Camino de Santiago

Dejarse llevar por el espíritu de la naturaleza de tal forma que, al terminar cada etapa del Camino de Santiago a pie, sigas rebosando energía. Llegar a una ciudad con una bahía en forma de concha. Alojarse en una fortaleza medieval, en un castillo o en una casa de piedra en mitad de un parque natural-patrimonio de la humanidad (Unesco). Despertar con el olor del pan recién hecho. Entrar en una iglesia de un pequeño pueblo pesquero y encontrarte con el retablo gótico mejor conservado de España. Terminar la aventura poniendo los 5 sentidos en el menú homenaje de un restaurante 3 estrellas Michelín. Pasar la última noche durmiendo frente a una mole de titanio, templo del arte de los  s. XX-XXI.